dijous, 14 de febrer de 2019

Ante aumento de infección, revisa la medicación





 El pasado día 25 de enero tuvo lugar una de la reuniones periódicas de nuestro “Grup del Medicament” en donde dimos la bienvenida a una nueva integrante al grupo con una de nuestras “Xarrades”. Ella es María García, quien  nos presentó una interesante charla, basada en una breve exposición de 8 minutos del Grupode Infecciosas de la SEFAP, sobre “Riesgo aumentado de infección por medicamentos” que compartimos aquí con vosotros.






Los mensajes clave que nos transmitió son los siguientes:

·      ¿podríamos considerar la revisión de la medicación, como una estrategia para disminuir la presión antibiótica que ejercemos sobre nuestros pacientes?”

·    “Ante un aumento de incidencia de infección, revisemos la medicación.

Y ante esto,… puede que te estés preguntando: ¿realmente hay tantos fármacos  causantes de generar cascadas de prescripción antibiótica?
Son conocidos los muy frecuentes casos de candidiasis por amoxicilina-ac. Clavulánico, las posibles infecciones tras inmunización con vacunas vivas atenuadas (como por ejemplo triple vírica en inmunodeprimidos), las neumonías secundarias a tratamientos con corticoides inhalados, o la colitis pseudomembranosa descrita tras el uso crónico no sólo de antibióticos, sino también por Inhibidores de la Bomba de protones. Estos son sólo algunos ejemplos. Si miramos las pasadas Notas Informativas de Seguridad de la AEMPS, encontramos también no pocos ejemplos de fármacos habituales de prescripción en receta médica, y algo similar sucede si miramos las listas de fármacosde uso hospitalario o dispensación hospitalaria.

Antibióticos, corticoides, vacunas atenuadas, inmunosupresores… Estos nos los sabemos, pero también se ha descrito un riesgo aumentado de infecciones por la utilización de grupos terapéuticos que quizás no imaginábamos, como es el caso de los opioides (más referencias AQUÍ o AQUÍ)  fascitis necrotizante del perineo relacionadacon uso de i-SGLT2, infecciones que requirieron hospitalización (celulitis, neumonía,…) relacionadas con denosumab (aunque hay bastante controversia al respecto), o infecciones urinarias tras infiltración con toxina botulínica para el tratamiento de la vejiga hiperactiva.

Una reciente revisión sistemática con posterior meta-análisis con datos de población general, ha encontrado un riesgo modesto pero incrementado (OR: 1,25, IC 95% 1,09- 1,44) de padecer neumonía en pacientes con tratamiento con benzodiacepinas y fármacosZ. Los resultados provienen de estudios observacionales, de los cuales  6 eran estudios de casos-control y 4 estudios de cohortes, con un total de 120.000 casos de neumonía.  El análisis por subgrupos, mostró que aquellos usuarios «actuales» (ya que también valoraban la ventana de exposición) que tomaban benzodiazepinas de acción rápida, tenían un mayor riesgo, con una OR de 2,06 (1,35-3,13). 
El motivo de porque podría producirse este riesgo de neumonía es desconocido, aunque se postulan como posibles causas la supresión del sistema inmune que pueden producir las benzodiacepinas, así como la relajación del esfínter esofágico y la sedación que producen, con el consiguiente riesgo de aspiración. Este estudio, pese a mostrar heterogeneicidad nos debe poner en aviso y sopesar la relación beneficio riesgo de estos fármacos en pacientes con riesgo incrementado de padecer neumonía.

Como vemos, son muchos y de uso muy frecuente los medicamentos que pueden producir una infección. Como resumen no exhaustivo, nuestra nueva integrante del grupo nos facilitó esta relación:



En ella se resume, a partir de una consulta en Bot Plus, los  medicamentos de más frecuente uso prescrito vía receta médica, y que entre sus Reacciones Adversas (RAM) descritas en fichas técnicas se declaran como RAM frecuentes (>1/100) o muy frecuentes (>1/10) algún tipo de infección.

¿qué hacer si nos encontramos un historial farmacoterapéutico tal que así?






Buenas pistas nos puede ofrecer la tabla.


Maria García Gil
Grup del Medicament
SOVAMFIC