dimarts, 11 d’agost de 2015

¿Conflicto de intereses con la industria alimentaria? Sí, también, y al más alto nivel.


El BMJ se hace eco de forma destacada 
de la publicación en España del informe "Confíad en Mí. Puertas giratorias, conflictos de intereses y amistades peligrosas entre la industria alimentaria y los organismos de salud” de la organización VSF Justicia Alimentaria Global.
El informe pone de manifiesto los estrechos vínculos existentes en España entre importantes empresas de la industria alimentaria (Nestlé, Danone, Coca-Cola, Bimbo, Panrico, Aquarius...) y las organizaciones médicas profesionales (Asociación Española de Pediatría, SEMERGEN,  SEMFYC, Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, de Geriatría y Gerontología...),  las instituciones académicas, e incluso con diferentes organismos públicos, tales como la Dirección General de Tráfico o algunas agencias alimentarias dependientes del Ministerio de Sanidad.
Lo llamativo de estos vínculos es que muchas de estas empresas fabrican productos escasamente saludables, ya que su elevado contenido en grasas y sobre todo en azúcares de absorción rápida favorecen el sobrepeso y la obesidad, la plaga de nuestro siglo.
Estos vínculos constituyen una flagrante contradicción entre el deber de fomentar la salud por parte de de la administración y de las organizaciones sanitarias, y el ahínco por buscar financiación para el mantenimiento de determinadas organizaciones, más allá de lo que de forma independiente y por tanto objetiva permitirían las cuotas de los asociados o los fondos públicos adjudicados para tales fines.

Estamos convencidos de que el caso de España no debe ser una excepción entre los países de nuestro entorno, sino la norma. En todo caso, y por lo que nos toca como médicos de familia, nuestra sociedad (la SEMFYC) es una de las mencionadas en el informe, por lo que consideramos necesario y urgente que se reconsidere al más alto nivel la actual estrategia de colaboración con la industria, de todo tipo.

Grup de Medicament


1 comentari:

  1. Estoy completamente de acuerdo en que nuestra sociedad, SEMFYC y también SVMFiC, debería revisar sus relaciones con la industria farmacéutica y alimentaria. No me importaría que me subieran la cuota de socia de una forma razonable o que me cobrarán por asistir a algún curso o jornada. De hecho he dejado de atender a los delegados farmacéuticos y pienso que esto me puede dificultar asistir a Clinifam u otras jornadas que organice SVMFIC, cosa que lamentaría. Espero poder asistir contribuyendo económicamente a su realización siempre que sea en un formato adecuado con un precio ajustado al objetivo formativo y de actualización. Gracias por abordar este conflicto.

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